RESEÑA DE “EL BESO DE LA MUJER ARAÑA” MANUEL PUIG

Imagen 

Editorial Booket, Buenos Aires 2011.

245 páginas.

Se narra la historia de dos presos cumpliendo pena en la misma celda, Valentín Arregui, conocido como guerrillero y Molina, al que se conoce como homosexual.

La obra consta de dos partes dividida en dieciséis capítulos. Cabe destacar que en cuanto a la forma es muy innovadora, primero porque está estructurada en forma de diálogo, sin descripciones; y luego por la mezcla de discursos: los diálogos y la narración de las películas que recoge características de los personajes, los que al principio parecen opuestos y luego terminan identificándose: ” -O que yo no era yo. Que ahora yo…eras vos” (Pág.191). Los informes policiales que nos pone al tanto del vínculo de Molina con el director de la cárcel; la lista de víveres que, de cierta forma, nos “alerta” sobre el final; y las notas al pie de página en lo que se plantea el tema de la homosexualidad a través de diversas teorías.

Molina narra películas que ha visto para no aburrirse y, como Sherezade, el personaje femenino de “Las mil y una noches” seduce a Valentín, a través de la narración y le extrae información respecto a su vida. Casi como una araña va tejiendo su tela para engañar a su presa.

La novela es breve, tiende a ser ligera ya que es como un gran guión pero me resultó pesada.

¿Mucha expectativa? No lo sé

Estándar

RESEÑA DE “GUIDAÍ EN LA TIERRA SIN TIEMPO”

Imagen

Autora: Adriana Cabrera Esteve, uruguaya, nacida en Montevideo en 1955.

Edición Alfaguara, sección de literatura juvenil, 2012.

211 páginas.

Ilustrado por Alfredo Soderguit.

Es el primero de una saga de tres libros: “Guidaí en la tierra sin tiempo”, “Guidaí en tiempo de piratas” y “Guidaí en un duelo a muerte”

Antes del primer capítulo hay una narración poética de un nacimiento, configurando la conjunción del hombre con la naturaleza: “Un nuevo tiempo comienza” (pág. 9)

Es una narración ágil y dinámica sin dejar de atrapar y seducir. Apunta a un público juvenil pero no por eso se convierte en un libro fácil.

Julia, una adolescente de 12 años, que soñaba con ser directora de una orquesta, se vio casi obligada a abandonar Montevideo e irse a vivir a Kiyú (balneario de San José) con su madre desempleada y separada de su padre.

Se siente incomprendida pues los adultos toman decisiones que la involucran, sin consultarle: “-¡No sé cuál es mi opinión! – gritó -. ¿Por qué tenías que separarte de papá? ¿por qué tenías que quedarte sin trabajo? ¿por qué tenemos que dejar la casa? ¿por qué tengo que dejar a mis amigos? ¿por qué todo es tan… inseguro? (pág. 15)

Ante tanta incertidumbre descubre que “-En la vida hay que hacer opciones” y que elegir genera angustias.

Así, se ve implicada en una aventura que la hace transportarse a otra realidad a través del tiempo, encontrando las claves en sus antepasados, la memoria, para colocarse en una defensa de su identidad, así nace Guidaí “nacida con luna llena”.

Aventura, incertidumbre, miedo, mensajes secretos, magia y amor crean el escenario de esta historia que posiciona al lector entre el mundo de las leyendas y la realidad, planteando un espacio para la reflexión crítica.

Sin dudas, lectura recomendada.

“-Un escritor argentino escribió que la patria debió llamarse matria, porque no tiene que ver con la bandera, ni con el himno, ni con el escudo, sino con la matriz, con el útero materno. El útero de nuestros pueblos es la flora, la fauna y la cultura indígena. Te contiene y te hace sentir bien. Descubrirlo es como conocernos a nosotros mismos. Es como llenarnos de contenido”. (pág. 99)

Estándar

RESEÑA DE “SIDDHARTHA” DE HERMAN HESSE

Es una novela de formación, relativamente breve, publicada en 1922, donde está explícita la filosofía hinduísta – budista de la que nada sabía (creo que esta fue una de las razones por la que seguí leyendo)

“Solo existe una gran aventura y es hacia adentro, hacia uno mismo, y para ésa ni el tiempo ni el espacio, ni los actos siquiera, importan”, esta reflexión de Henry Miller encaja perfectamente con el espíritu de la novela, pues esta plantea una mirada introspectiva en la búsqueda del “yo”.

Siddhartha, joven brahmán, descontento con su interior, busca en la meditación alcanzar la perfección y la verdad. “Pero él no hallaba, en cambio, placer ni alegría alguna en sí mismo” (pág. 11). Cuestionaba las normas religiosas tradicionales “¿ No eran los dioses criaturas como tú y yo, sometidas al tiempo y perecederas?” (pág. 13).

Insatisfecho decide irse con los samanas, practicantes de la meditación y del desapego de lo material y lo corpóreo. 

Tras desafiar a su padre, marcha con ellos, acompañado por Govinda, su fiel amigo. Durante tres años permanece peregrinando y aprendiendo su doctrina, de la que extrae tres pilares básicos que continuarán con él en la búsqueda del YO: PENSAR, para meditar; ESPERAR, lo que ayuda a ser paciente; y AYUNAR, que significa el desapego de lo material.

“Tengo sed, Govinda, y este largo trayecto con los samanas no ha conseguido aplacar mi sed” (pág. 31), así abandona a los samanas para seguir la doctrina de Gotama, quien había alcanzado el “nirvana”, estado de santidad luego de descubrir la unidad del “yo” con el mundo.

Su actitud no es pasiva, ya que cuestiona esta doctrina con el argumento de que ese camino a la unidad del mundo no puede enseñarse sino que cada individuo debe construirlo.

De esta forma se despide de Gotama y a la vez de Govinda quien decide continuar con esta doctrina, buscando.

Para integrar su “YO” con el mundo se involucra con el “sansara”, la vida mundana y conoce a los “hombres niños” que, según él, son sumisos porque les gusta obedecer y pensar poco.

Conoce junto a Kamala (“lo querible, lo deseable”); la vida mundana de amor y lujuria y junto a Kamaswami (“el maestro de los deseos”) la astucia de los negociantes. 

Aturdido por esta vida de placeres mundanos entra en crisis y decide quitarse la vida: “La superficie del agua reflejaba un horrible vacío, que correspondía al vacío aterrador de su alma” (pág.125)

Duerme, es cuidado por Govinda que por ahí pasaba peregrinando y cuando despierta reflexiona: “nada poseo, nada sé, nada puedo y nada he aprendido” (pág. 134)

Se encuentra con Vasudeva, anciano sabio que lo ayudará a encontrar la unidad del ser con la naturaleza. Este anciano posee el arte de escuchar y a través de él, también aprenderá Siddhartha.

Evidentemente es una novela de búsqueda, donde cada personaje que aparece simboliza un elemento del camino a la formación. El personaje descubre, y de una forma dolorosa como la vida misma, que se debe dejar de lado el orgullo y se debe ser capaz de amar para poder encontrar la sabiduría.

Es un libro bello, muy sencillo pero a la vez muy profundo. Fácil de leer y nos deja ese sabor a medicina que cura.

 

Ediciones de bolsillo, 2012. Traducción de Juan José del Solar. 

211, páginas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 Imagen

Estándar